viernes, febrero 08, 2008

SEGURIDAD AÉREA

El accidente sucedido el viernes 1 del mes en curso ha hecho que las autoridades y, sobre todo, los usuarios de las naves aéreas se hayan dado cuenta de cuán cerca hemos estado de una tragedia nacional. A través de un canal de televisión se había anunciado, para el miércoles pasado, un informe completo de la investigación que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y la Superintendencia de Transportes (ST) estaban elaborando sobre el "aterrizaje de emergencia" de una aeronave Boeing 727 del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) que hasta ahora no se ha recibido.


Parece que no se ha tomado conciencia de la dimensión del desastre que pudo acontecer y del destino fatal que pudieron sufrir más de 150 pasajeros y tripulantes. Sin un informe oficial es muy difícil determinar cuáles fueron los motivos de este terrible percance, pero, desde luego, no se puede conformar a la opinión pública con que hubo un "aterrizaje de emergencia". Lo que hubo, según testimonio de pasajeros y de algunos expertos, es que el avión del LAB se precipitó a tierra por falta de combustible cuando estaba a pocos minutos del aeropuerto de la ciudad de Trinidad. La fortuna —y tal vez la pericia del piloto— hizo que la aeronave no se destruyera por completo, algo que no hubiese dejado ni un solo sobreviviente de ese vuelo.


Si la aeronave no pudo aterrizar en el aeropuerto de Cobija porque existía mal tiempo y, por tanto, mala visibilidad, el capitán de la nave debió buscar la pista alternativa más cercana. En este caso Río Branco, que está a 15 minutos de Cobija. Pero el avión del LAB se dirigió, inconcebiblemente, hacia Trinidad, que está a 45 minutos de vuelo. El resultado fue que la nave se quedó sin combustible y se precipitó a tierra cayendo entre una arboleda pantanosa. Una cosa es que el comandante, por alguna falla, provoque un "aterrizaje forzoso", buscando el mejor lugar para poner a salvo a los pasajeros. Otra muy distinta es que el avión no haya alcanzado a llegar a la pista por falta de combustible, algo inaudito en un Boeing que tenga sus controles en orden.


Inexperiencia, temeridad, falta de mantenimiento del aparato, el caso es que la DGAC y la ST no pueden permitir este tipo de vuelos y que deben una explicación convincente al país.

ATERRIZAJE FORZOSO

LA PAZ (Reuters) - Un avión Boeing 727 de la aerolínea boliviana LAB aterrizó el viernes de emergencia en plena selva amazónica, sin dejar víctimas entre sus más de 150 ocupantes, informaron fuentes de la empresa y testigos, según medios locales.


La nave, que realizaba un vuelo charter entre La Paz y Cobija, a 1.000 kilómetros al norte, sufrió el percance cuando intentaba aterrizar en la ciudad intermedia de Trinidad, dijo a cadenas de televisión el jefe de operaciones del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), Gustavo Viscarra.


El hecho ocurrió aproximadamente a las 11.00 hora local (1500 GMT) y en medio de una fuerte lluvia, dijo la cadena radial Erbol, citando a testigos que dijeron haber escuchado "un fuerte ruido."


"Con seguridad podemos señalar que no ha habido muertos ni heridos, todos han sido rescatados, aunque el avión quedó gravemente dañado," declaró Viscarra por teléfono.


Erbol citó a testigos indicando que el avión "se dio un panzazo" a unos cinco kilómetros de Trinidad, después de que aparentemente quedó sin combustible, y que al menos dos viajeros resultaron heridos y fueron internados en un hospital de esa ciudad, a unos 500 kilómetros al noreste de La Paz.


"Desde una carretera próxima al lugar donde cayó la nave, vimos que ésta perdió el ala izquierda y quedó recostada sobre su lado derecho," dijo un corresponsal de Erbol.


Viscarra dijo que la nave llevaba 151 pasajeros, pero no precisó la cantidad de tripulantes.


El Boeing 727-200, una de las dos naves con que operaba la aerolínea, no pudo aterrizar en Cobija por una intensa lluvia que le impidió también arribar al aeropuerto de Trinidad, agregó, aunque no confirmó el reporte de uno de los pasajeros de que el avión habría quedado sin combustible.


"Esto no se debe a negligencia de mantenimiento ni incapacidad del personal. Las condiciones climatológicas han conspirado en esta oportunidad para no permitir un aterrizaje normal, y el piloto decidió el aterrizaje de emergencia, sin daños personales," agregó.


LAB, otrora la mayor aerolínea boliviana, no opera regularmente desde hace casi un año por orden gubernamental, luego de enfrentar graves problemas administrativos y económicos, incluidas deudas por casi 200 millones de dólares.


La aerolínea reanudó operaciones en diciembre pasado, sólo con vuelos charter como el que realizaba el viernes, mientras sus trabajadores gestionaban un permiso para vuelos regulares.


Por la crisis de LAB, empresa privatizada hace una década, el Gobierno de Evo Morales anunció que creará este año una nueva línea aérea estatal.


(Por Carlos Alberto Quiroga. Editado por Silene Ramírez)